Creemos en nosotros,
aquí nadie reza.

domingo, 23 de diciembre de 2012

S. C.

Son las tres de la mañana, el tic tac de los ronquidos del de la habitación de al lado me matan.
Quiero contar el tiempo a caladas, y que la última sea tu nombre encriptado en baladas (mejor balas).
Directas, concisas y sumisas entran en el cráneo de algún niño muerto en el arcén de los sentimientos.

Quizás sea mejor desaparecer.

martes, 11 de diciembre de 2012

Vivian.

Hay una niña que corre por las paredes rosas de mi cabeza.
Su vestido de encaje ondea cuando choca contra sus piernas. Sus pies descalzos se ensucian entre el barro.
Las neuronas estallan en su presencia, y al tocarlas, reviven, pero ella solo corre, sin preocuparse del daño que hace.
Poco tiempo antes, ella, inocente, corría por el suelo, resbalándose por las baldosas, cayéndose sin saber andar recta. Ahora él la llama desde algún rincón perdido del subconsciente y desaparece. Se transporta a otra dimensión, y ella lo persigue. Sus ojos ya no duermen, se aferra a esa ilusión de un hombre desaparecido que le robó todo y le dejó pedazos de él a cambio.
Están ambos completos, pero no importa porque siguen corriendo desde sus pasillos blancos a habitaciones de niño rosas, y de niña azules.
Ellos, en sus cabezas, se buscan y no se encuentran. Se buscan para jugar al escondite y decidir quién pone las normas.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Charlotte.

Me había acurrucado en la esquina de esa vieja casa, con la pintura de las paredes descascarillada. En ese aire de casa abandonada, decadente, olía el viejo esplendor de esa casa de muñecas.
Mis mantas me acompañaban, había hecho un pequeño fuego a unos metros de mí. Estaba todo abierto y hacía demasiado frío. Solo una persona podía quitarme el frío con un par de palabras. Sí, palabras, los abrazos estaban muy vistos en mi cabeza. Cuando sientes algo de verdad por una persona, no necesitas abrazarle para que sienta que le quieres cerca de ti, basta con oír su voz. Claro que quieres abrazarle, acariciar su piel, suave, de la mano hasta el hombro. Soñando caricias en sitios que nadie se espera. (¿A quién le han acariciado las manos? No es un sitio demasiado normal)
Mis peluches estaban en el piso de arriba, olvidados. El incendio se lo llevó todo, y ese incendio tiene nombre y apellidos, se llama "hacerse mayor". De golpe, una ostia de aire en lo más hondo del ser.
Eso de que en la adolescencia se construye la personalidad de uno no es cierto. En la adolescencia tiras por la ventana, solo haces eso, todo lo que pillas por tu cabeza al suelo, quizás al infierno.
La decisión de querer otra vez un peluche de Piglet en tu vida es algo difícil. Asumir que has cambiado pero que aún recuerdas quién fuiste, qué te gustaba de niña.
Para cenar hoy hay sopa y un yogurt. Ah, y letras, muchas letras, que te llenan, que te hacen parecer enferma. Solo quieres releer. Buscar, aprender. No hay hambre que describa ese afán.
Fuera llueve, el viento de la ciudad se cuela por las paredes derrumbadas. Arriba duerme mi sueño, aquí mi conciencia dice que le deje (pesadillas), que él solo puede traerme problemas que olvidaré, que eso no es la vida real. Que hay mucho que pensar, que conocer.
Sola, libre, es la única forma de poder afrontar conscientemente compartir. Eso de compartir (por mucho que te dijeran de niño que era bueno y que debías dejar los lápices de colores a los compañeros) es jodido. Muy jodido. Sobretodo si das demasiado, pero si das demasiado poco, es injusto para la otra persona. Egoísmo frente plantarte delante del destino con nada más que tus manos. Mostrar que eres débil, quitarte todo lo que rodea tu cabeza para dejar ver algo de verdad, no todo (egoísmos), quizás por eso es tan jodido compartir. Dejar ver quién eres, que no eres como el resto del mundo piensa. Somos maestros del disfraz llevado a otros niveles. Quizás es actuar, pero actuar acercándonos, dejándonos querer, sin movimientos bruscos. Soy fuerte a mi manera, soy consciente de que tengo debilidades, pero me cuido lo suficiente como para saber que nadie podrá hacer más profundas mis preocupaciones, por mucho que en mi cabeza ronden millones de problemas de otros, solo ellos son capaces de cambiar.
Debería mojarme. Salir de aquí corriendo. Esperarle en cualquier bar, tomando un café.
Me voy a algún sitio cerca del mar.

Tuya.

jueves, 18 de octubre de 2012

Charlotte.

Hoy he salido por la tarde a comprar algo de comer. La lengua parecía cartón de la sed de lo que fuese.
Hacía un día gris, de estos días que te apetece salir con dos chaquetas a dar una vuelta con alguien y hablar hasta que anochezca.
Ha sido cruel la sensación de soledad física que he tenido al querer coger el móvil y quedar con alguien.
Muy bestia, de estar sola. La persona con la que hablo ha cogido un tren, me quedan muchos días de estar sola en mi cuarto, comiendo naranjas, pan, y café instantáneo con leche en polvo.
Mi cuarto es acogedor, o lo sería si estuviese ordenado. Me falta una alfombra para darle un toque cálido. 
Una luz es fría, la otra es cálida, pero no puedo estudiar con ella. Me hace daño en los ojos.
La ventana abierta, el viento sopla ahí fuera, ese sitio al que no puedo salir porque hay una puerta de por medio, y muchas restricciones. Es jueves y no puedo salir a dar una vuelta hasta las 11 de la noche.
Esta celda me está matando. Esta situación me consume demasiado.
Luego intenta ser feliz, que la gente se lo crea. Que todo el mundo te vea sonreír, con esa risa que siempre ronda tus labios. Excepto cuando estás con él, y puedes ser tú misma.
Pero él ya no existe. Fue un fantasma que mi cabeza inventó, quizás presa de algún león imaginario que me acechaba, logró salir creando a alguien que me tranquilizase.
Baroja me dice que huya, que coja una mochila y vaya siguiendo un camino cualquiera, hacia cualquier sitio.
Un sitio que pueda llamar hogar, que todo pueda salir mal, pero donde casi todo salga bien.
Un sitio donde haya una alfombra, una manta, y una pared. Una esquina y algo que quemar.
Alguien, quizás, que soporte, y me llame pequeña. Me lea a Neruda, a Bécquer y a Baudelaire.

Despierto entre sábanas que hay que cambiar y platos que fregar. Muchas horquillas perdidas por la mesa y olor a nada, solo estoy yo en un cuarto de apenas 5 metros cuadrados. Yo, y mis libros. Baroja, Bukowski, Kerouac y hojas en blanco.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Pmp.








Charlotte. Visceralmente.

Estoy mareada y tengo nauseas. Es un dolor de cabeza continuo.
Quizás porque ha vuelto a fracasar otra relación, ni siquiera por mi culpa, pero yo siempre soy la culpable, y ya me da igual.
Volveré a escuchar los problemas de todos y cuando yo necesite a alguien que me escuche, me interrumpirán con los suyos, por mera costumbre. Nadie sabe escuchar sin más, sin meterse de por medio. Después de mucho tiempo y autocontrol, lo conseguí. Conseguí dar la suficiente confianza como para que, según me conoce alguien, me cuente por qué está mal. Pasé de ser un fantasma a una persona de confianza a la que poder contar los problemas, todos, porque va a escuchar sin meter los suyos de por medio. A veces me gustaría alguien que me escuchase como lo hago yo, y que al final, me diga "No te preocupes, pequeña" y me abrace, sin más. Solo eso.
Es una jodida competición, a ver quién está peor. Y ya estoy cansada.
Quería empezar algo nuevo, en donde yo también importase, que mi opinión contase para algo, poder formar yo algo. Pero ya venía hecho de fábrica y no había nada posible que montar.
Estoy triste, porque es un fracaso tras otro, y aunque siempre está por mi cabeza el mejor consejo que he encontrado en los libros, no consigo hacer que desaparezca esta sensación de vacío existencial. Luego me doy cuenta de que valgo para algo. Para escuchar.
Quizás escribo para mí pero para llamar mi propia atención. No es falta de confianza. Podría estar con quien quisiera, soy consciente de ello. Pero lleno mi vacío a base de palabras de otros, en vez de llorar yo, lloran por mí. Creo que me hace falta una semana horrible en la que estar en posición fetal toda la noche, levantarte porque tienes sed e ir al baño, y volverte a intentar una muerte cerebral. Que cesen esas voces que te cuentan tus propios problemas. Sabes que debes levantarte, mirar al mundo, y decir "Hasta aquí". Pero esa semana no te la quita nadie.
Es el vacío del fracaso. Una segunda relación con otro chico, distinto al anterior, más simple. Pero yo soy demasiado complicada, no consigue entenderme más allá de mis movimientos. Toda la comprensión es física, y ni siquiera esa es total. No sabe qué me gusta, qué me molesta, no lo entiende. No me quedo quieta precisamente porque me guste que me muerda y me haga daño.
Lo peor es la culpa, saber que fue él el primero que consiguió cabrearme con sus chorradas. Con un simple "Lo siento" hubiese bastado para terminar con todo. Pero su puto orgullo...
Yo soy orgullosa, pero no considero una humillación el disculparme a alguien. No tengo que arrodillarme y besarle los pies, no le debo la vida. Cabreada, agobiada, medio muerta, mi sinceridad es más directa, y gusta la sinceridad hasta que molesta.
La verdad nunca es bonita, y mucho menos cuando ni intentas que parezca más dulce, que podría. Hay mil formas de decir todo, pero no me apetecía. Quería mi "Perdóname, por favor". Y hubiese olvidado todo. Yo tengo que pedir perdón por algo que es consecuencia de otras cosas, y no me importa, pero no consigo un perdón y me gano una amistad que no quiero.
¿Por qué no la quiero? Porque sé que la amistad es imposible entre nosotros dos. No me entiende, soy demasiado complicada (repito), y ve contradicciones donde no las hay, son aparentes. Paradojas. Pero no se plantea pedirme que se lo explique. No me ha pedido que le explique nociones básicas de mi cabeza.
De normal a la gente le gusta descubrirlo, pero creo que a él no. Conocer a alguien por el mero placer de ver otro mundo... No entiende lo que es eso. Se ha quedado en que soy buena porque escucho sus problemas, no juzgo e intento ayudar.
Le acabo de demostrar lo que puedo hacer. Lo cruel que puedo llegar a ser conmigo misma sobretodo y con él. Me ofrece su amistad y se la devuelvo con el mismo sello. Y lo más cruel de todo, es que le he explicado por qué, con lágrimas en los ojos por primera vez en bastante tiempo.
Lo malo de saber el poder de las palabras, es que al final aprendes a utilizarlas al estudiarlas. Manipulación en estado puro, por supuesto. Pero voy más allá, retórica, y después una explicación a pie de página de lo que quería decir la autora con los versos. No hay nada que dejar al azar.

Lo has intentado.
Has fracasado.
Inténtalo de nuevo.
Fracasa de nuevo.
Fracasa mejor.

S. Beckett. Rumbo a peor.

lunes, 20 de agosto de 2012

Tensión.

Realmente tengo ganas de escribir algo, pero no encuentro nada que vaya a conseguir expresar muchas cosas de las que están pasando por mi cabeza.
Por ahí ronda una personita cuyo nombre empieza por P., aún, sí. Pero no de la forma en la que pasaba antes, sino de otra distinta. A ratos me gustaría seguir llorando un rato, pero no por mí, sino por él. Es una persona maravillosa que con tanta extravagancia y tantos problemas piensa que todos le van a hacer daño, y no es así, pero a su ritmo. No soy nadie como para enseñar a alguien a cómo debe ser.
Ahora (y si lees esto, no te lo tomes como que te voy a acosar el resto de mis días, porque no, ya he vuelto a ser yo, con mis reacciones normales, y no tan jodidamente desmesuradas como las que sufriste, y siento que hayas tenido que verlo), me gustaría volver a como estábamos hace unos meses, que hablábamos muy de vez en cuando, sin ningún tipo de daño, sin ningún tipo de cariño, simplemente por hablar. Saber qué tal te va la vida, has sido una persona importante para mí (como una explosión), y tampoco me parece del todo lógico perder el contacto total, y supongo que a ti te pasa lo mismo, sino, no me seguirías hablando.
Luego está una segunda personita llamada E., a la que he dedicado un blog entero, por cierto (no te sientas halagado). Más que nada por que le acaban de operar, pero ya no hay nada más que hablar y saber qué tal le va todo, por lo mismo que con P.
La última que ha pasado por mi vida es A., un niño que conocí hace tiempo, hace bastante, pero no se acuerda de cuándo fue la primera vez que le vi. De este tengo bastante para hablar, pero me jode, porque a parte de que se supone que no sé cosas que sé, la gente huye y habla de cosas que nadie habla delante de las personas que debe. Todo a las espaldas (y no significa poner a parir, que conste), pero nadie ha preguntado jamás ¿y qué te parece a ti? Y ya estoy hasta los ovarios de que mi opinión no cuente. Soy como una jodida muñeca que está como un objeto y que lo utilizan según quieren, y no creo que sea tan estúpida como para que no se me tenga en cuenta.
Por lo que, mira, con el último, se acabó todo, si me habla, respondo, cortesía y se acabó. (Aunque solo tiene un medio para hablar conmigo y no creo que lo haga)
Y así es como llega el punto en el que S. es una zorra que utiliza a las personas según le apetece, acaba haciendo daño y nadie le pregunta "¿Qué tal estás tú?", o sí, se llama Ne, y Sei. Y por la costumbre de ser un erizo, soy tan gilipollas de no contarlo.
Son demasiadas las contradicciones que hay en mi cabeza, y demasiados los cambios que unas palabras pueden provocar.
A parte de eso, be happy.

Empezaré un nuevo "algo", lo voy a llamar Proyecto Edén, es un libro, y ya iré colgando algo, aunque tengo que terminar de corregir otro libro de un familiar, so... A mi ritmo. A ver si el bloqueo se me pasa y consigo hacer algo, aunque me conozco y me aburro demasiado rápido de todo. No tengo la constancia ni el cariño necesarios. Acabará siendo un cuento corto que iré re-editando hasta que consiga llegar a un número aceptable de páginas. Deseadme suerte, si seguís por aquí, sino, ya lo hará el aire.

Un beso y dos abrazos.

jueves, 16 de agosto de 2012

Mnp.

Realmente sé que ando muy desaparecida, pero van pasando muchas cosas y no tengo demasiado tiempo.
Hoy querría hacer una mención a otro blog (esto es como un ff pero en jueves y lejos de twitter), se llama Moniquilla la autora, y hace cosas realmente preciosas. Como a mí me gusta escribir y manchar todo lo que pillo con garabatos que nadie verá nunca verá por el bien de la humanidad, me compraré unos cuadernos y así empiezo la universidad con dos cuadernos nuevos muy bonitos.
Tengo poco tiempo, que estoy en el trabajo, y mi horario laboral terminará dentro de 10 minutos y tengo cosas que hacer.
Os dejo su blog, para que os paséis y así fomento el consumismo en algo que realmente parece hecho con amor y no por un niño o cualquier persona aburrida de su trabajo.


Ya volveré a seguir aburriendo. :)

Un beso y dos abrazos.

viernes, 27 de julio de 2012

Charlotte.

Bebida en un callejón, borracha de alcohol etílico. De quemar.
Su garganta lanzaba palabras que llameaban antes de explotar contra quien fuese. Tenía miedo y sus lágrimas eran demasiado ácidas para poder llorar más de dos segundos.
La realidad era algo tan hermoso que podría disiparse en cualquier segundo, como un sueño. Como un sueño escrito en ese cuaderno al lado de la cama, donde, de vez en cuando, anotaba sus sueños.
A veces aparecía él, y no hay demasiado más que decir.
Resuena en su cabeza "Make sure to build your house brick by boring brick or the wolves gonna blow it down". Y el sentido común había abandonado su cabeza por vacaciones una semana. No esperaba que fuese a pasar nada parecido. Solo su subconsciente podría haber adivinado algo, pero guardaba, celoso, su sospecha. Dos semanas después, se había dado cuenta de lo imposible que era todo.
¿Quién podría decirle a alguien que deshaga todo lo trabajado con ilusión en un día? ¿Quién podría obligarla a olvidar? Ni ella misma se lo planteaba. La lógica hacía sus maletas para volver en septiembre, cuando se encontrase dentro del mismo callejón bañado por las sucias farolas amarillas cortocircuitadas. Parpadeantes, como sus ojos al escribir en su diario lo mucho que quería llorar y que le abrazase.
Pero él no estaba, como siempre, era una persona más que transitaba por su vida.

Volver a empezar, desde cero. Ladrillo a ladrillo.

//
Hay tormenta, por lo demás, estoy deprimida. No sabía hasta qué punto afecta el saber más de las cosas que pasan a tu alrededor, pero de las que realmente importan, no de cuánto dinero tendré para salir el fin de semana que viene y cuánta mierda podré meter en mi organismo. 

Días como hoy, con gente como la de hoy, me hacen replantearme que, aunque llueva, una sonrisa puede iluminar el día (oh, pero qué bonito me ha quedado) y un nombre también (y os odio por ello).




Por cierto, ya siento estar desaparecida. Entiendo que nadie lea esto ya, pero qué se le va a hacer. Yo me seguiré pasando de vez en cuando, o eso intentaré.

Un beso y dos abrazos.
ese.

lunes, 25 de junio de 2012

sábado, 23 de junio de 2012

Bat, bi, hiru, lau, bost, SEI.

Permiso denegado.

¡Sorpresa!
Error, por favor, que sea un error.

Te quiero, pequeña.

martes, 15 de mayo de 2012

Ante todo, respeto.


Si me gusta, y a ti no, respeto tu opinión, pero tú respeta que me guste.
Quizás yo sería de las que dijese que no me gusta, pero gracias a Re ( http://chicleswatermelon.blogspot.com.es/ ), me he dado cuenta de que el niño canta bien y está haciendo lo que quiere hacer, que es cantar. Si cualquiera de nosotros tuviésemos la oportunidad de hacer lo que queremos y vivir de eso, lo haríamos. Ha tenido una oportunidad que no ha desaprovechado, y aunque no va a evitar las críticas, porque son inherentes a la fama, qué menos que reconocerle, aunque sea interiormente, que tiene una voz preciosa.
No soy una believer, simplemente, como en todo, me gustan algunas cosas y otras no, y no por ello digo que lo que no me gusta es una basura.
Respeto, ante todo.

Feliz no cumpleaños. (Memorias)

Hoy es uno de esos días en los que te apetece desaparecer del mundo, meterte en la cama, hacerte un ovillo y esperar a que el calendario de un salto al 15.
Me he dado cuenta de que hay dos bandos, como en todo. Los que adoran este día y esperan que llegue, y los que esperan que termine.
Me hacen gracia los argumentos que se utilizan para desautorizar a los contrarios, para dejarles en ridículo.
Argumentos como que el amor debe ser constante, y lleno de detalles, que no hace falta ponerle fecha para hacer un regalo. El amor se hace algo comercial y momentáneo, frente a lo que los enamorados piensan de amor, es decir, algo para toda la vida (cuatro polvos mal echados y dos semanas).
Quizás sea que no haya oído demasiado argumentos a favor de este día, o que ahora no se me ocurre ninguno.

Yo me encuentro del lago de los amargados por una enfermedad, que no pueden salir de su cuarto y fijar la vista más de dos minutos en algo.


(No lo había publicado el 14 de febrero y aún dada vueltas por aquí)

A day before now.

Pmp.









domingo, 15 de abril de 2012

martes, 10 de abril de 2012

Madrid.
















domingo, 1 de abril de 2012

Lo pasado, pasado está.

Qué frase tan difícil de entender hasta que de verdad sabes lo que significa y lo echo polvo que quedas cuando sabes que tienes que asumir que algo ha pasado por tu vida y se ha ido.

No me atrevía a poner esto en el blog, quizás porque dos personas muy importantes para mí lo leen.
Lo digo en presente, aunque debería ser "dos personas que eran muy importantes para mí".
He llegado al punto en que asumir que se han ido ha quedado atrás, pero sigo sin querer dejarlo.
Suelo pensar que ambas son felices, que les va bien con sus novios y en el colegio, y que el año que viene llegarán a donde quieran llegar, aunque confío en que así sea y no me cabe la menor duda de que así será.

Hay una palabra que engloba todo lo que debería olvidar. Es Vitoria.
Un nombre muy bonito. Viene de Victoria, aunque jamás se le llamaría Vicky a una ciudad.
Hoy me he dado cuenta de que he cambiado, de que la gente que antes me rodeaba ha cambiado y que, ahora, por mucho Area que quieran meter por en medio, no hay más que recuerdos. Bonitos, de tardes saltando, o de tardes abrazadas en un banco llorando, dejando atrás un millón de ilusiones y tres esperanzas de un futuro mejor para quien más se lo merece. Y ese futuro ha llegado, se llama J., y también D.

Pero yo en ese mundo perfecto no pinto nada, porque, a pesar de que no sea del todo perfecto, lo pintáis muy bien. O quizás yo en mi cabeza lo pinto muy bien. Es lo que tiene el silencio, que se tiende a imaginar lo que posiblemente sea o no, pero da igual, porque yo en mi cabeza las veo sonriendo.

El año pasado, una amiga mía se fue a otra ciudad, y comentábamos que no podía esperar que las cosas estuviesen tal y como estaban en el momento en que se fue. Es decir, nuestra vida se paraliza y la suya continúa, y no sabíamos cómo podía ser eso posible, que pensase que todo seguiría como estaba.
Hasta que me pasó a mí.
Realmente, mi vida aquí no es vida, o por  lo menos no del todo. Sin hogar, sin un sitio donde tener metidas tus ideas y al entrar al cuarto exploten en ti y te digan algo, no estoy cómoda, y no puedo llamar vida a esto. A la inercia de un nuevo día.
Y allí tengo un hogar, un sitio donde todo puede salir mal. Y en él ya no está mucha gente, y es comprensible, yo ya no soy Vitoria, pero tampoco soy nada nuevo. No soy nada en ninguna parte.

Quizás por eso quiera tener un piso, donde poder tener mi cuarto como me apetezca, salir a las 6 de la mañana a dar un paseo porque en un rato amanece, o coger un libro y sentarme en la hierba hasta que el sol se vaya sin tener que dar explicaciones. Un sitio donde todo, absolutamente todo, pueda salir mal, y no importe.
Parece que tiene que ser un sitio fijo, pero mientras estemos yo, mi cabeza, un par de canciones y las monjas no existan ahí, podrá ser considerado un buen sitio para establecer un nuevo hogar.

E., C., ya lo siento, pero esto es un adiós. No un adiós cerrado, sino uno abierto. Quiero que sepáis, que estaré para lo que queráis, y que estáis a una llamada de mí.

Mucha suerte con todo.

viernes, 23 de marzo de 2012

Ellos mandan hoy porque tú obedeces. Camus.

Hoy andando por la calle, he recordado una escena que vi hace tiempo, en Finlandia.
Reconozco que me fui un poco lejos para encontrar algo así en la vida real. Es la típica escena de película, la verdad.
La describiré con todo detalle, me acuerdo hasta de la ropa que llevaban. A saber por qué se me habrá quedado.
Yo estaba cruzando un paso de cebra, con mi familia, y de repente, vi a una chica, que andaba muy rápido, con una falda que llamaba bastante la atención, de tul negro. Íbamos en la misma dirección, solo que ella un poco más rápido que nosotros, y al ser una plaza muy grande y no extremadamente llena, se le veía.
La seguí con la mirada, mientras se dirigía con prisa hacía un chico. Recuerdo que lo único que hizo fue tirar la bolsa que llevaba en la mano al suelo y abrazarla, nada más.
Pasamos al lado y no me pareció bien darme la vuelta a mirar.

Sinceramente, no sé porqué se me ha ocurrido esto mientras paseaba por la calle, porqué se me quedó tan grabada esa secuencia, y porqué lo estoy poniendo aquí.

Antes de escribir esto, quizás por inercia, pensaba que las dos discusiones más interesantes que he escuchado/leído/participado en mi vida han empezado siendo entre un comunista y un anarquista.
Realmente no me llama la atención que sea de ideologías supuestamente tan cercanas. O por lo menos, a las dos las sitúan en la izquierda.
Realmente, jamás he entendido eso de izquierda y derecha, sé la razón de esta forma de nombrar las ideas, pero no todo puede reducirse a una línea, y si está en la derecha, es esto y no se puede salir de aquí, y si es de izquierda, lo mismo, aunque hay más diversidad, a mi parecer. Es decir, están los socialistas, comunistas, anarquistas, pero en la derecha están los tradicionales, los que no quieren que nada cambie porque todo está perfecto, y si cambia, que sea lentamente. Como si la vida fuera lo suficientemente larga como para esperar a que las cosas mejoren así.
Sé que he dejado muy claro que yo soy de "izquierdas" con esto último, pero no, no lo soy.
Sé que es una cosa un tanto nimia, pero me parece horrible tener que nombrar de una forma a lo que pensamos, como si todos pensásemos lo mismo y no hubiese matices.
Por eso me gusta pensar en las ideas como si fueran árboles. Los extremos son la parte más alta de las ramas y las raices. Y eso solo para un tema, sin meternos en otro.

Por ejemplo, todo este tema del aborto.
A mí me dicen que no se debe abortar, es una vida, es lo que sea. Pero, por favor, si el ser humano es muy egoísta (podríamos culpar a la educación recibida, como en todos los casos). ¿Qué coño haces tú diciéndome que yo no puedo abortar si no quiero? O mejor dicho, ¿qué potestad? ¿Con qué derechos? Nadie puede decirme que no aborte, en cambio, tampoco pueden decidir si debo hacer.
E igualmente, seamos realistas.Quien quiera abortar, lo hará. Da igual que esté prohibido, que buscará lo que sea para abortar.
Los abortistas defienden la vida. No se han parado a pensar que la mujer que va a abortar puede morir puesto que las condiciones higiénicas no son siempre óptimas (debería ser una pregunta, pero es una afirmación).
Y si se tiene el derecho a abortar es porque la gente lo ha pedido y ha luchado por él. ¿Por qué la gente quiere joder la voluntad de otros y quitarnos la libertad a todos?
Vale, la libertad a la vida, hasta de un par de células entra en conflicto con la nuestra propia como posibles madres, pero, ¿qué? Es mi cuerpo, es mi vida, yo decido sobre mi cuerpo, y hasta que el niñx nazca, es parte de mí.
Y otro tema, vale, prohíben el aborto, pongamos que nadie incumple la ley (cosa difícil). Los niños no los van a querer, van a quedarse en orfanatos. Sí, eso que pagamos con impuestos todos. Esos niños van a comer, van a tener que vestir y recibir una educación. ¿Se la piensan pagar los que luchan por el aborto? Los cojones, lo pagaremos todos con una subida de impuestos. Entonces será cuando nos preguntemos a dónde va el dinero de los impuestos.

Ahí está lo que pienso, me he extendido un poco y me habré dejado algo, casi seguro, pero no importa. Quería ilustrar que esto es una de las ramas más altas o de las raíces. Habrá millones de argumentos más, a favor, en contra, lo que sea.
Y lo único que me pueden llamar a mí es "sucia abortista de mierda", o "abortista", quizás también asesina, pero yo no he matado a nadie. Eso del embarazo queda demasiado lejos, por no decir en otra vida, si hay.

¡Que vivan la etiquetas!

sábado, 10 de marzo de 2012

Paraponermierda,seríamejorcallarme.


Me la he puesto de fondo de pantalla, pero a ratos es difícil.

martes, 6 de marzo de 2012

Charlotte.

La única forma de parar de llorar era ahogarme con mis propias manos. 
Cortar el suministro de aire y marearme. 
Caer, desmallada, para volver a llorar al despertarme.
La realidad era algo que no quería conocer, 
pero sabía que no podía evitar.
Las palabras corrían veloces por mi cabeza,
pero jamás lograría plasmar tanto dolor.

Un dolor que olía a vacío.

sábado, 3 de marzo de 2012

Aún no he desaparecido, para vuestra desgracia. Sigo con vida, y con ganas de dar guerra.
Quería comentar un poco por encima algo a lo que no se le ha dado demasiada importancia.
Igual algunos sabéis que había huelga en las universidades, por eso del siguiente paso de Bolonia, de Eu2015.  Yo no me habría enterado de no ser por un conocido, que me dijo que iba a ir, y que había huelga (en mi universidad no se hizo nada).
Al parecer, se quemó algo, luego aparecieron los antidisturbios y ya sabéis lo que viene dentrás. Golpes de todo tipo.
Hubo un texto que leí que me parece muy interesante, decía algo así como que el 99'9% de la gente que va a una manifestación, es pacífica, y que es ese 0'1% el que hace que todo se salga de lo previsto.
También dijo que ella no estaba dispuesta a que le pegasen por pensar de una determinada forma y manifestarlo como un ideal común aunque tenga matices, y que estaba mucho menos dispuesta (por no decir que no lo estaba en absoluto) como para que le diesen palos por algo que pensaban los demás (es decir, que la violencia es el único medio para llegar a un cambio).
Estuve metiéndome en un foro, empezó siendo una simple pregunta, "¿qué diferencia hay entre el comunismo y una dictadura?".
Contestaron dos personas, de ideas completamente distintas. Un anarco-comunista y un comunista.
Sinceramente, yo les puse pegas a ambos.
Ambos estaban de acuerdo en que el capitalismo no merecía la pena ni para ser metido en una discusión, y eso fue lo que me pareció curioso.
Descartaban el capitalismo (que yo no lo soy) y las demás teorías, y argumentaban fuertemente abogando que sus creencias eran las mejores.
Ciertamente, aprendí muchísimo de ese debate, sobretodo el comunismo.
Llegó un punto en que uno de los dos propuso crear otro hilo para discutir y llegar a un acuerdo sobre un gobierno que complaciese a todos.
Aún no se ha hecho, pero me gustaría que quien le de por comentar, pusiese sus ideas, así todos aprendemos algo.

Por lo demás, deseadme suerte con los parciales, que la necesitaré, y me importa poco que la suerte sea para los mediocres. Me declaro mediocre desde que nací.
Y ya de paso, os digo que en vuestra vida estudiéis todos los tipos de estrofa que hay. Son 37903248 (contadas).

Un beso y dos abrazos.

miércoles, 25 de enero de 2012

Esto solo pasa en el mundo.

Me siento acosada por los millones de libros que tengo en la mesa y los otros millones que tengo que comprar.
Persuasión, fundamentos de la retórica. No está tan mal, pero no lo recomiendo.

Igualmente, me ha dado tiempo a enterarme de lo que ha pasado por el mundo últimamente (bendito twitter, qué haría sin él). Eso, y, después de una clase de crítica literaria, he tardado tiempo para reponerme de un par de golpes.
En la clase, el profesor explicó los pasos que debe seguir un texto para ser una obra de arte. Y dividió el esquema en dos.
El best-seller (esas cosas que no todos saben qué son, son textos comerciales, en vez de ser el autor el que decide el tema del que quiere escribir, es el público el que decide qué quiere leer. ¿Asqueroso, no?) está situado en la parte de abajo.
Las obras de verdad, son todo el hexágono, especialmente la parte de arriba.
(En cuanto pueda, y haya pasado mis apuntes a limpio, lo fotocopiaré y pondré el esquema con mi letra y eso aquí).
A eso, llamémosle "sistema". Es una institucionalización del arte. Es decir, para ser arte, ha de pasar por una institución.
Ahora mismo, según el esquema, el libro que está escribiendo mi estimado Vicent, no es una obra de arte a pesar de ser una historia original y preciosa. Tengo entendido que lo quiere publicar (y seguro que lo hacen), pero hasta que lo publiquen, y los críticos no hayan decidido que su libro es la hostia, no será considerado obra.
(Vicent, te he puesto como ejemplo porque no se me ocurría nadie más que estuviera escribiendo algo para publicarlo.) (Para los demás, si queréis leer algo de su fabuloso libro, Versia, hay fragmentos estupendos por su blog http://aullidodepena.blogspot.com/).
No sé si se entiende mi cabreo y el de por lo menos otra persona en el mundo que manifestó su desacuerdo.
El arte ha de ser libre. Hojas impresas pueden ser arte perfectamente y no han pasado en su vida por una institución que juzgue si eso vende o no, que esa es otra, no te publican nada por amor al arte, sino que si no vende, da igual que te pongas de rodillas a llorar, que no te lo publican (los editores, adorables, ¿verdad?).

Y bueno, el otro tema que me ha jodido entre mucho y muchísimo.
Con el ruido que se ha oído por todas partes, dudo que alguien permanezca ajeno a esto, y si tenéis twitter, menos (que por cierto, seguidme @eseesaesos, si queréis, claro).
La ley S.O.P.A. (Stop Online Piracy Act), también está la P.I.P.A. (Protect IP Act), y A.C.T.A. (Anti-Counterfeiting Trade Agreement).
Hay varios vídeos por YupTube que explican bastante bien todo esto.
A.C.T.A. Pone que es de S.O.P.A. pero, si lo veis, veréis que es del A.C.T.A., aunque la otra es muy parecida. De facto, las tres pretenden lo mismo, censurar internet.
De la ley S.O.P.A. hay muchísimos. Ha metido mucho ruido después del cierre de Megaupload (que por cierto, por si no lo sabéis, ahora está http://www.anonyupload.com/, han colgado toda la discografía de Sony. Bestias, en el buen sentido) por el FBI, y algunos lo han relacionado con la S.O.P.A., pero se supone (y digo que se supone porque no me lo creo del todo) que llevaban dos años con una investigación y se les acusa de blanqueo de dinero, y blablablá.
Hay un tío que me llamó la atención por sus vídeos, subió este y otros más, pero ya los buscaréis si os interesa/gusta lo que dice. :)
Hace unos días twitter se volvió loco de quejas, y después, millones de tweets diciendo "S.O.P.A. is dead". O sea, que la ley más o menos, después de recibir 1.25 millones de firmas para que no se aprobase, la clasa blanca se retractó, aunque Obama solo tiene poder para vetarla. Vamos, que si aparece otro político barato en el gobierno de EEUU y decide que no le gusta Internet, da igual lo que le den por culo, que si quiere que se apruebe, se aprobará la maldita ley y nos quedaremos sin poder descargar nada.
No es solo descargar nada, sino que Wikipedia se vería también afectada, twitter también, tuenti, facebook, todas las redes sociales. Blogger también sería de las páginas que se cerrasen. O sea, queda preguntarse, ¿qué quedará en Internet? ¿Los periódicos digitales también censurados? Volveríamos a hacer fotocopias, como en la revolución de la prensa inglesa (que si alguien quiere, se la explico, y ya de paso, la americana y la francesa).  Volveríamos a ser criminales por pensar.
Igual exagero, y no llegará a tanto, pero si no hacemos nada, dentro de poco, no podremos decir que no nos gusta el azul si a alguien de la policía le gusta. La libertad en Internet es vital para la libertad de expresión.
¿Os acordáis de la muchacha que insultó al policía, y que este le pegó? (salió en las noticias, se supone que iban a juzgarles, y etc. Sinceramente, no sé si lo habrán hecho o no...) Radicalizando mucho, sería eso, a lo bestia, por decir que no estamos de acuerdo con lo que sea que el político de turno haya dicho.

Un beso y dos abrazos. :)

jueves, 19 de enero de 2012

Charlotte.

Me acabo de dar cuenta de que he perdido a la única persona que realmente he querido.

domingo, 1 de enero de 2012

Charlotte.

El año nuevo ha empezado.
Finalizó con una bronca, una mirada aterradora y una orden, y ha empezado con un llanto y la culpa de todos los demás.
Espero que ninguno sepa lo que es saber que una persona muy querida se va a morir. Y saberlo cuando aún eres una cría que ha perdido a gente y a la que prohibieron llorar cuando ella tenía solo 3 años.
Esa niña lloraba porque sabía que alguien había dejado de existir. Me dijeron que no, que había ido al cielo, y desde allí velaba por mí, y que me vigilaba. Me dijeron que debía ser buena, que ella me miraba.
Recuerdo mi infancia rezándole. Diciéndole que era feliz, pero que le echaba de menos, que un día mis padres me habían castigado a mi cuarto a pensar qué había echo mal, y que no lo sabía.
Yo solo quería jugar.
Pasaron los años, y esa niña quería ser buena, y se esforzaba por serlo. Intentaba sacar buenas notas, porque sabía que a sus padres les hacía sentirse orgullosos. Y practicaba todos los días cómo escribir las letras, y cómo sumar y restar.
En sexto de primaria, competía con la más lista de clase, para ver quién tenía más positivos.
Al llegar a la ESO, empezó a cambiar la cosa, y la niña estudiaba lo mismo que antes, pero no llegó a aprobar todas. Tuvo que hacer una recuperación de historia, que aprobó. Pero sus padres se enfadaron muchísimo, y la prohibición de no llorar seguía en su cabeza como si hubiese sido pronunciada segundos antes. Corrió a su cuarto después de la bronca, y allí estuvo sola, pensando que era estúpida, y que sus padres sabían que lo era.
Pero acabó primero, sin ninguna asignatura para extraordinarias.
Segundo fue un mal año. Ese año murió su otra abuela. Se le permitió llorar un día, cuando le leyeron lo que había pronunciado el cura en la misa, a la cual no le habían dejado ir. La niña no vio a su abuela, no le pudo decir adiós. Ella sabía hacer pulseras de hilo, y le hizo una a su abuela. Se la dio a su madre con la esperanza de que le gustase, lo que ella no sabía es que ella jamás vería la pulsera. En cambio, sí está con ella.
A parte del dolor que sentía la niña por la pérdida de su abuela, había otra cosa que le atenazaba el corazón cada vez que pensaba en ella.
El mismo año de su muerte, el primer día del año. Ella pasó el cambio de año en la cama, enferma. La niña, aún pequeña, subió corriendo a felicitarle el año, pero en cuanto entró en el cuarto en el que reposaba, supo sin ningún tipo de duda, que ese sería el último.
Se abrazó a ella. Quizás como un preso antes de ser guillotinado se agarra a los barrotes, respirando la vida putrefacta de las cárceles, quedándose en él el óxido, como último regalo de la naturaleza al tacto del condenado.
A partir de su muerte, todo fue de mal en peor. Empezó a suspender, dejó de estudiar, y dejó de creer en todo.
Hubo épocas en las que se aferraba a una fe que no se acababa de creer, pero desistía.
Cuando dejó de llorar todos los días por ella, buscó un medio para salir del mundo.
Empezó a escribir poemas, sin rima, sin estrofas. Un estado muy primigenio de poesía, hecha por una mente infantil.
Fue su salida. Y ella corría por ella buscando asombrarse con el aire a cada momento. Pero siempre hay muros que cortan la luz, y para proseguir, hay que tirarlos.
Este año, la niña es mayor de edad, está en la universidad más cara del país, y se siente muy culpable.
Tanto por el recuerdo, como por haber echo a sus padres pasar por su vida, y por haber destrozado sus dos vidas. Quizás hasta sus sueños.
Pero ella tira, no importa hacia donde. Sin saber cuál es el destino que le queda por vivir.

(Por favor, no comentéis en esta entrada, o por lo menos, nada relacionado con lo puesto aquí.)

Un beso, y muy feliz año.

ese.